sábado, 30 de agosto de 2008

Beauty hides in the deep


Doppler effect



Just before dawn comes

Sadness is on

Just one more moment

And I am leaving


Few words on a small note

While you are asleep

I can only steal away

Thats how I tend to be

There are thing I never get to say

The fear in me always in the way

A broken heart never mended

A hurt I can never forget


A little pearl

Locked in a shell

Can not explain

Each breath Im taking

Can not find the means to an end

To move create one liberated moment



Beauty hides in the deep. Beauty hides in the deep

But its so hard to find. Being wrapped up inside


I always wonder

Why dont I feel

What the world out there is like

And how I can fit in

I dont expect you to know me


Or how I lost all my dreams

When I cant even find myself

In the choices I made
I want you to knowI’ll never forget you

lunes, 25 de agosto de 2008

Sonreímos lágrimas

GraCias Alleiy. Verás por qué el título es coherencia


La poesía está en los ojos de la lluvia;
nos vemos caer despacio y de pronto
la caída azota, enerva el tiempo
nuestros ojos ciegamente los caminos.
Desvestimos piedras, descalzamos
voces, soñamos cielos negros.
El alba entre el relampagueo suena
y otra vez en terreno débil nos hallamos.

La caída, libertad de transparencias,
lluvia que has sacrificado a ciegas,
nos quedamos mirando multitud de sombras
al tiempo que aclamamos la paciencia;
pero de tantos cantos levantamos sueños,
hasta que nos alcance el día
dejaremos nuestro llanto, sanaremos.

...

martes, 5 de agosto de 2008

Espejo malvado


La bondad y la maldad existen, pero en sí, no perpetúan una limitante entre uno y otro (en el ser humano). Hay que caminar en paz...El advenimiento consiste en dejarnos llevar, aceptar que somos hombres (bipolares: con un Hyde y Jekyll dentro); en tal condición necesitamos el motor de una fuerza más primitiva que la nuestra, la Creación. La característica de ésta, como esencia natural es la perfección: el milagro vital. En tanto, nosotros como presagio de la contemplación, nos volvemos a admirar.
El día que escuché por primera vez el término Doppelgänger, gratitud y presencia de mi espejo malva...a la que debo más conciencias que palabras, descubrí la magnitud del ser humano. Virtud de la cual, la humanidad se limita a categorizar ciertos periodos de tiempo, a la vez que se enseñorea de múltiples socializaciones (construcciones). Dos concepciones: lo bueno, en el apartado de lo "sublime"; y lo malo, en relación a lo "infernal e infrahumano". Lo cierto es que nada perece...porque cada uno carga con sus demonios y su cruz.
"Hubiera querido ser ángel pero no demonio". Este concepto del segundo capítulo tiene su propia revelación: no es lo bueno lo que trasciende, sino la inocencia: volver a ser desde el principio: el ser imperfecto pero eterno. Me hubiese querido atrapar en esta benevolente apariencia: entregarme a los "otros" como el acto más noble de la humanidad: ser la otredad en todo tiempo. Pero de nuevo me cayó la lluvia...de nuevo estuve ahí, y mi soledad me culpa, siempre estuvimos condenados...
La noción de la libertad que desdibujo como realidad: cuando mueres renaces. La introspección es valentía: cargamos las heridas de tanto tiempo para renovarnos. Es el espejo el que siempre mira al pasado, pero como marca distintiva que ha de cambiar.

/Mi espejo interior me dice que he de cambiar / cambio / levanto los brazos al cielo / bendigo
las nubes / me marcho y sigo estando en el mismo lugar / cuando nazco muero /muero y renazco….

sábado, 2 de agosto de 2008

"No la tomó el amor, la llevó el viento y el alma inútilmente fue gozosa"

martes, 29 de julio de 2008

the greatest heart...


My name is Nick Vujicic and I'm 25 years old. I was born without arms or legs and given no medical reason for this condition. Faced with countless challenges and obstacles, God has given me the strength to surmount what others might call impossible. Along with that, the Lord has placed within me an unquenchable passion to share this same hope and genuine love that I’ve personally experienced with more than two million people all over the globe. Traveling extensively to over 19 nations, I've been extremely humbled by the continuous opportunities that the Lord has given me to share my testimony along with the hope that I have in Jesus with people in so many nations and situations. My greatest joy in this life is to introduce Jesus to those I meet and tell them of His great desire to get to know them personally by allowing Him to become their Lord and Savior. One of my favorite scriptures from the Bible is Psalm 139:17-18 that says, "How precious to me are your thoughts, O God! How vast is the sum of them! Were I to count them, they would outnumber the grains of sand.” God has used me to let people know in countless schools, churches, prisons, orphanages, hospitals, stadiums and in face-to-face encounters with individuals how very precious they are to God. Secondly, it’s my pleasure to assure them that God does have a plan for their lives that is purposeful. For God took my life, one that others might disregard as having any significance and filled me with His purpose and showed me His plans to move hearts and lives toward Him. Understanding this, though faced with struggles, you can overcome too. Be encouraged today as you read this promise from the Lord found in Jeremiah 29:11 of the Bible,
"For I know the plans I have for you, declares the Lord, plans to prosper you and not to harm you, plans to give you hope and a future."

viernes, 25 de julio de 2008

nuevas generaciones...


El país se quema, pero aún, no puedo prestarle atención a medias. Mi verdadera atención está vuelta hacia adentro, hacia la palabra, la palabra que designa a la persona que me crece dentro. Una ocupación ignominiosa; sin duda, pensar que el mundo allá afuera se ha vuelto más agresivo. Antes, en la edad de la memoria, los padres de la calle pedían limosna por compasión y alzaban sus manos con tristeza. El día de hoy, me ha parecido que los hijos de la calle son diferentes, se han vuelto a la edad de hierro. Sin el menor remordimiento caminan en círculos inmisericordes para ejercer su oficio. Y sin embargo, no puedo evitarlo, me anticipo a los hechos: desvío la mirada para que ellos no me observen primero. No sé cuál es la mejor respuesta, si la ignorancia o el grito desesperado: ¡No me miren! No tengo nada que ofrecerles, ni siquiera una sonrisa. Me dan miedo, por eso no los miro, los ignoro. Me da miedo esta sociedad y sus calumnias. Pensar que no hay remedio, que nacerán y morirán en la pobreza. Antes se podía observar tranquilamente desde el parabrisas y todavía existía una ligera compasión guardada en la distancia. Se aceptaba el hecho diferente y se comentaba la desgracia a “ras del suelo”. Ahora no hay tiempo; ellos nos acechan, tienen la culpa cargada de una generación de antaño, acumulada con una mezcla sin cuidado. Son malos, los niños de la calle no arden pidiendo por ayuda, no esperan recibir tampoco nada. Se han acostumbrado al oficio: crecieron sin inocencia, deambulando las calles como moradores del silencio. Y nunca nos dimos cuenta en qué momento la vida les robó ese pedazo de conciencia. Como descorazonados, los niños ya ni son conscientes de su situación precaria; sobreviven una existencia sin merodear, sin cuestionar. Lo más lamentable es que esa indiferencia también nos contagia a “nosotros”, los aledaños. Es ese momento el que me asusta, me incomoda la idea del advenimiento, el día en el que ya no podamos preguntar por qué sucede lo que sucede, y de tanto no encontrar respuestas nos volvamos piedras. Una parte ya ha sucedido, un momento de este día en que me distraje y ya tenía a cinco fieras atacando mi parabrisas. Se nos fue el tiempo, y nos sobrevino la guerra. Pero ya ni siquiera podemos llamarle por su nombre, ese monstruo llamado “ignorancia” se ha convertido en el pan de todos los días.


Niños de hierro, he pensado…Es la edad del hierro. ¿Cuánto falta para que llegue el turno de regresar a las edades más amables, la edad de la arcilla y la edad de la tierra? Una matrona espartana, con el corazón del hierro, criando hijos guerreros para el país. Estamos, vuelve a casa con tu escudo o vuelve encima de tu escudo".

J.M. Coetzee, La Edad del Hierro.

martes, 22 de julio de 2008

but a batch of convulsiveley written reminiscences


I wander all night in my vision,
Stepping with light feet....swiftly and noiselessly
stepping and stopping,
Bending with open eyes over the shut of sleepers;
wandering and confused...lost to myself...illasorated...contradictory,
pausing and gazing and bending and stopping.
How solemn they look there, stretched and still;
how quiet they breathe...
.
...But I too announce solid things
.
...Then my realities; what else is so real as mine?
.
W.W. 1855

lunes, 21 de julio de 2008

the end i know not, the urge, the ardor, the unconquerable will


Come, said my Soul,
Such verses for my Body let us write (for we as one,)
That should I after death invisibly return,
or long, long hence, in other spheres,
There to somo group of mates in chants resuming,
(Tallying Earth's soil, trees, winds, tumultous waves,)
Ever with pleas'd smile I may keep on,
Ever and ever yet the verses owning- as, first, I here and now,
Singing for Soul and Body, set to them my name.
(W.W, 1891-92)
...O daring job, but safe! are they not all the seas of God?
O farther, farther, farther sail
.

domingo, 20 de julio de 2008



Vuelvo a ti, soledad, agua vacía,

agua de mis imágenes, tan muerta,

nube de mis palabras, tan desierta,

noche de la indecible poesía.



Por ti la misma sangre —tuya y mía—

corre al alma de nadie siempre abierta.

Por ti la angustia es sombra de la puerta

que no se abre de noche ni de día.



Sigo la infancia en tu prisión, y el juego

que alterna muertes y resurrecciones

de una imagen a otra vive ciego.



Claman el viento, el sol y el mar del viaje.

Yo devoro mis propios corazones

y juego con los ojos del paisaje.



Junio me dio la voz, la silenciosa

música de callar un sentimiento.

Junio se lleva ahora como el viento

la esperanza más dulce y espaciosa.



Yo saqué de mi voz la limpia rosa,

única rosa eterna del momento.

No la tomó el amor, la llevó el viento

y el alma inútilmente fue gozosa.



Al año de morir todos los días

los frutos de mi voz dijeron tanto

y tan calladamente, que unos días

vivieron a la sombra de aquel canto.



(Aquí la voz se quiebra

y el espanto de tanta soledad llena los días).



Hoy hace un año, Junio, que nos viste,

desconocidos, juntos, un instante.

Llévame a ese momento de diamante

que tú en un año has vuelto perla triste.





Álzame hasta la nube que ya existe,

líbrame de las nubes, adelante.

Haz que la nube sea el buen instante

que hoy cumple un año, Junio, que me diste.



Yo pasaré la noche junto al cielo

para escoger la nube, la primera

nube que salga del sueño, del cielo,



del mar, del pensamiento, de la hora,

de la única hora que me espera.

¡Nube de mis palabras, protectora!





Horas de Junio, Pellicer.

martes, 15 de julio de 2008

Relatos de A.

(2)

Sigo buscando entre papeles alguna biografía de ti, para comprobar que alguna vez te conocí. Es verdad que las personas cambian con el tiempo, pero quisiera que se detuviera una constante tuya, esa esencia que sé que no se escapa, que sigue preñada en el aire viejo que solemos respirar cuando nos detenemos a pensar. Los días que te vi partir, las palabras se llenaron con frases tuyas como: vivir senza preoccupazioni, pero no soy de esas personas que se les resbala el viento; yo me desplazo entre los ejes magnéticos con las emociones siempre de por medio. Mis recuerdos serían los primeros en divisarlas, como una constante que repetiría, una y otra vez, tu faz perdida, un mal sueño bebido a medias, un sorbo añejado de vergüenza. Nunca me dejaste verte, o quizás fui la primera y la única en mirarte. No me extraña que hayas huido de la intensidad y visceralidad tan características de mí. Pero no te preocupes, no has sido el único. Las personas a mi alrededor suelen asustarte de mi corazón porque al igual que el mar, es tan colérico, pasional, intenso, indescriptible, que no alcanzas nunca a entenderlo. Eso sí, a pesar de la fuerza de mis torbellinos, la gente no me olvida. Soy de esas personas que dejan en la memoria una huella imborrable; vuelve el tiempo y mi nombre queda petrificado en los sueños, en las miradas de los niños, en las palabras de los viejos. Por eso se me hace raro que no hayas vuelto. No sólo eso. Ya te distanciaste tanto, que a veces parece que hablo de ti como si fueras un exilio en el pasado. Escapaste, lograste pronunciar eso que yo llamo “desarraigo” del mundo. Te felicito porque esa palabra me resulta inalcanzable, no sé cuál es el precio de estar a mil leguas de tu propio ser, tan aislado y enajenado del pasado, en una isla desierta donde lo único que existe es el “hoy”, el “yo” y el cuerpo”. Yo lo intenté muchas veces; desenchufé primero los cables, me inventé unas alas artificiales e intenté volar, pero mis materiales eran artífices del mundo: me estampé con la pared, me envilecí de los engaños del bohemio y vagué como roída en las coladeras, busqué en todas las arenas, algún polvo mágico que tuviera la pócima perfecta para regresar mi inocencia y jamás lo logré. Después, cambié mi identidad; de ser la escoria pasé a ser la bestia, me asumí como tal una categoría superior para vengar mi sangre. Lo logré, hasta que estuve en el cenit del mundo y me sentí vacía. Entonces quise aventarme al precipicio. No de esa forma literal, pero sí de maneras más cobardes. La primera vez tomé pastillas, la segunda me accidenté intencionalmente en la carretera (hacia la nada), la tercera vi el mar azul, y esta vez pensé que era el fin porque descubrí una nueva belleza, una calma indescriptible que no puedo pronunciar con las palabras de ningún poema, el azul del mar antes mis ojos, quieto, vivo, impasible, soñador. Ese día me acordé de ti. Me acordé que siempre te amaría. Pero no logré el desarraigo (y espero jamás alcanzarlo); solamente evoluciono, mis maneras incondicionales de ver las cosas son cada vez más definibles. Así te recuerdo, con estos ojos.